En la ventana se posó una mariposa.
En mi ventana, donde reflejo pensamientos espontáneos, llegó una mariposa y se quedó.
En esa ventana donde miro cómo cambia el color del cielo al atardecer, llegó una mariposa, y me llamó, la atención y la tentación.
En la ventana, por donde escucho los pájaros cantar, por donde empaño los cristales al respirar, por donde siento el deseo de soñar, apareció de repente una mariposa, muy pequeña y me acompañó.
En una estación de mi hogar, en un cuadro que da al mar, en un puesto de deseos que se van, donde gasto los momentos que recorren cada hora de mi tiempo y ya no están, donde creo emociones de papel, vino una mariposa, de verdad, y me miró, y me acordé de ayer.