{"id":97,"date":"2022-01-31T17:25:43","date_gmt":"2022-01-31T17:25:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/?p=97"},"modified":"2022-01-31T17:25:43","modified_gmt":"2022-01-31T17:25:43","slug":"ruta-113","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/relatos\/ruta-113\/","title":{"rendered":"Ruta 113"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Apagu\u00e9 la radio del coche y conduje hacia el hotel. Hac\u00eda rato que hab\u00eda dejado atr\u00e1s la autopista. Me hab\u00eda adentrado en una carretera de monta\u00f1a y en cada curva apretaba m\u00e1s fuerte las manos al volante. Baj\u00e9 la ventanilla, el sonido del r\u00edo se escuchaba cada vez m\u00e1s alejado, la luz de la luna perfilaba los \u00e1rboles y la niebla ba\u00f1aba el horizonte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo lejos pude distinguir algunas luces. Me tranquiliz\u00f3 saber que ya hab\u00eda llegado. Apenas tres farolas alumbraban d\u00e9bilmente la calzada, pintando de amarillo un pueblo que parec\u00eda abandonado. Me inclin\u00e9 en el salpicadero buscando el n\u00famero dos. No hab\u00eda muchas puertas que contar. A pesar de la niebla, se ve\u00eda el final del pueblo al acabar la calle. Todas las puertas y ventanas estaban cerradas. Me dio la sensaci\u00f3n de que estaba en el lugar equivocado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Baj\u00e9 del coche con mi bolsa al hombro y se levant\u00f3 una racha de viento que hizo golpear la valla del parque al otro lado de la calle. La m\u00fasica del lugar se simplificaba en el chirrido de uno de los columpios que se balanceaba solitario. Hab\u00eda una camioneta blanca y embarrada aparcada unos metros m\u00e1s all\u00e1. Me plant\u00e9 en la puerta que estaba buscando y llam\u00e9 al timbre, pero no funcionaba. Llam\u00e9 siendo consciente de las horas, y golpee varias veces los nudillos tras pensar que era el \u00fanico lugar donde podr\u00eda dormir aquella noche. Intent\u00e9 empujarla, pero definitivamente estaba cerrada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Di un paso atr\u00e1s y mir\u00e9 hacia arriba. Las ra\u00edces trepaban la piedra hasta el segundo piso y acababa en un tejado a dos aguas cubierto de musgo del que alcanzaba ver algunas tejas rotas. Camin\u00e9 rodeando la fachada hasta la calle contigua, una calle inclinada hacia la ladera de la monta\u00f1a. All\u00ed hab\u00eda una pala apoyada en un remolque con las ruedas pinchadas y un taco de madera bloque\u00e1ndolas, estaba tapado con un pl\u00e1stico empapado de escarcha. Pude distinguir algo de luz en una ventana subiendo la calle, me acerqu\u00e9 curioso. Quedaba a la altura de mi pecho, la persiana estaba rota y me agach\u00e9 a mirar por el hueco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era una cocina con muebles muy antiguos. El fregadero estaba repleto de platos sucios. No pod\u00eda ver demasiado a trav\u00e9s del agujero, me desplac\u00e9 en cuclillas para mirar hacia el otro lado. Un tipo estaba sentado en la mesa pegado a la pared, con una camiseta de tirantes blanca manchada de sangre. Contuve el aliento. Com\u00eda con ansia, cubriendo todo el mango de la cuchara con su mano, un estofado del que me llegaba su aroma. Com\u00eda y miraba fijamente al frente sin dibujar expresi\u00f3n alguna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continu\u00e9 recorriendo la escena a trav\u00e9s de la persiana. Al otro lado de la mesa vi a una mujer sentada en una silla id\u00e9ntica, con la cabeza apoyada en la pared y un cuchillo clavado en el pecho. Ten\u00eda otro plato delante y una cuchara forzosamente colocada en su mano. Se me aceler\u00f3 el pulso y not\u00e9 temblar cada parte de mi cuerpo. Y aunque mi primer impulso me ped\u00eda a gritos huir del lugar, una parte de mi quer\u00eda permanecer all\u00ed observando esa escena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apagu\u00e9 la radio del coche y conduje hacia el hotel. Hac\u00eda rato que hab\u00eda dejado atr\u00e1s la autopista. Me hab\u00eda adentrado en una carretera de monta\u00f1a y en cada curva apretaba m\u00e1s fuerte las manos al volante. 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