{"id":80,"date":"2018-01-22T10:09:00","date_gmt":"2018-01-22T10:09:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/?p=80"},"modified":"2021-01-22T10:09:35","modified_gmt":"2021-01-22T10:09:35","slug":"sabana-bajera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/surrealismo\/sabana-bajera\/","title":{"rendered":"S\u00c1BANA BAJERA"},"content":{"rendered":"\n<p>Ella era una persona buena y bondadosa, amiga de sus amigas,\nsincera y contemplativa de la vida, enamoradiza, atenta, sincera, fuerte. Dec\u00edan\nde ella que se le daba muy bien escuchar, que no le enga\u00f1aban jam\u00e1s con las\nvueltas en ning\u00fan comercio, ni siquiera cuando pagaba con tarjeta.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche del martes al mi\u00e9rcoles fue fat\u00eddica. Nuestro\nequipo de investigaci\u00f3n recibi\u00f3 la llamada de emergencia pasadas las dos y\ncuarto de la madrugada. Hora punta para este tipo de incidencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegamos al domicilio se respiraba en el ambiente el\naroma de la tragedia. R\u00e1pidamente nos pusimos los trajes de buzo. Mi compa\u00f1ero estrenaba\nescafandra, la m\u00eda estaba algo rayada y empa\u00f1ada, no ten\u00eda la nitidez de las\nprimeras inmersiones, pero aun cumpl\u00eda. Estos trajes llevan utiliz\u00e1ndose d\u00e9cadas,\nson resistentes y aguantan como debemos hacer nosotros. Yo aprend\u00ed de los\nmejores en la Academia de Inmersi\u00f3n de Jerg\u00f3n (A.I.J). La instrucci\u00f3n es dura,\npero es un trabajo muy agradecido.<\/p>\n\n\n\n<p>El inspector ya hab\u00eda subrayado con tiza toda la zona. Se\nrealiz\u00f3 el procedimiento habitual, un escaneado de la habitaci\u00f3n, y las trazas\nde movimientos de cada secci\u00f3n de la cama. Todo apuntaba al t\u00edpico caso de\ns\u00e1bana bajera, uno de los casos m\u00e1s complejos y espeluznantes que nos podemos\nencontrar.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, la afectada hab\u00eda cambiado de postura cuando la\ns\u00e1bana bajera se despeg\u00f3 de la esquina inferior derecha. El g\u00e9lido contacto con\nel colch\u00f3n en la punta de sus dedos la debi\u00f3 estremecer. A partir de aqu\u00ed ya no\nhay vuelta atr\u00e1s. Aunque intente adoptar una posici\u00f3n fetal perfecta, evitando\nel contacto con las entra\u00f1as del colch\u00f3n, ya no se puede hacer nada. La fuerza\ngravitatoria del colch\u00f3n desnudo atrae la piel humana como un agujero negro a\nun planeta errante.<\/p>\n\n\n\n<p>El contacto del pie por el rugoso colch\u00f3n es un recorrido\nque no le desear\u00eda a nadie, es un drama y hay una alta probabilidad de no volver.\nAlgunos cartesianos de la s\u00e1bana de franela son malabaristas con los pies y consiguen\nrecolocar la s\u00e1bana bajera, hacer como si nada hubiera pasado. Pero no todos somos\ndescendientes de los acr\u00f3batas del <em>Cirque du Soleil<\/em>. La amarga realidad\nes que la \u00e1spera blancura del colch\u00f3n te absorbe y te lleva al otro lado sin\nimportar cu\u00e1ntas u\u00f1as se intenten clavar para evitarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda que darse prisa, no es posible aguantar al otro lado\npor mucho tiempo. Respirar el perfume a pies de la vega baja del colch\u00f3n puede\nsuponer un reto incluso a los mejores competidores de apnea.<\/p>\n\n\n\n<p>Fui el primero en descender, asegur\u00e9 la cuerda al traje, di\ndos golpes secos para asegurar la escafandra, y me dispuse a bajar la escalerilla,\nla t\u00edpica escalerilla reglamentaria que llevamos siempre encima. Nada mas\ncruzar la frontera al otro lado la vi flotar. Ten\u00eda los ojos casi cerrados, las\nmanos agarrotadas, el pijama viejo, los pies culpables a la deriva. Le devolv\u00ed a\nmi compa\u00f1ero la mirada, una mirada de compasi\u00f3n y derrota, \u00e9l ya sab\u00eda lo que\neso significaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Di el salto hasta alcanzarla y la lava burbujeaba a lo lejos,\npude sentir el calor. En un vistazo al horizonte, las monta\u00f1as nevadas se estaban\nderritiendo lentamente. Parec\u00eda que una bomba nuclear acababa de implosionar en\nsu mente. En estos casos la subconsciencia se revela ante la conciencia y la\ntasa de retorno al estado inicial es pr\u00e1cticamente nula. <\/p>\n\n\n\n<p>La tuve en mis brazos, contempl\u00e9 el paisaje, que era su\npropio paraje interno, no puedo negar que la imagen era abrumadora, dram\u00e1tica,\npero impactante. No hubiera imaginado que el mundo interior de ese rostro\nangelical pudiera llegar a ser tan devastador.<\/p>\n\n\n\n<p>El compa\u00f1ero alcanz\u00f3 la camilla, enseguida la ten\u00edamos de\nvuelta a su habitaci\u00f3n. No exagero si digo que fueron mas de cuarenta minutos\nin\u00fatiles de reanimaci\u00f3n. Abandonamos, me deshice de partes del pesado traje que\naun llevaba puesto. Estaba agotado, exhausto. La semana anterior hab\u00edamos\nperdido a otro chaval en circunstancias similares, parec\u00eda tan entero, tan normal\u2026\nyo no pod\u00eda entender que el subconsciente de estos j\u00f3venes pudiera albergar semejante\nfuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquella noche no volv\u00ed a pegar ojo. Me preocup\u00e9 de acompa\u00f1arla\na la residencia de catat\u00f3nicos. Lugar que por desgracia est\u00e1 aumentando\npeligrosamente su cupo a cuenta de estos incidentes nocturnos. <\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra unidad de emergencia no da abasto, recibimos\nllamadas de Jerg\u00f3n cada d\u00eda. Necesitamos m\u00e1s asistencia, m\u00e1s recursos, m\u00e1s\npersonas que se involucren en esta causa. Necesitamos un cambio en las aspiraciones\ny sue\u00f1os de estos j\u00f3venes que ven c\u00f3mo sus vidas se convierten lentamente en\nalgo que no son. Apariencias, expectativas, comparaciones, m\u00e1scaras, miedos,\ninseguridades. Todo ello se vuelve en su contra en momentos de colapso cuando una\ns\u00e1bana bajera se desprende y prende la chispa de invertir a cada mente de un\nestado aparentemente normal a otro catat\u00f3nico e irreversible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ella era una persona buena y bondadosa, amiga de sus amigas, sincera y contemplativa de la vida, enamoradiza, atenta, sincera, fuerte. Dec\u00edan de ella que se le daba muy bien escuchar, que no le enga\u00f1aban jam\u00e1s con las vueltas en ning\u00fan comercio, ni siquiera cuando pagaba con tarjeta. 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