{"id":69,"date":"2020-03-21T17:26:39","date_gmt":"2020-03-21T17:26:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/?p=69"},"modified":"2020-03-29T17:27:34","modified_gmt":"2020-03-29T17:27:34","slug":"la-caja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/relatos\/la-caja\/","title":{"rendered":"La Caja"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Soy esa persona que emite soniditos extra\u00f1os mientras espera en la maquina del caf\u00e9. Soy ese tipo con las manos en los bolsillos de la chaqueta y que masajea los granos de arena todav\u00eda acumulados desde el verano pasado. Aquel d\u00eda que promet\u00edan lluvia de estrellas y solo hubo lluvia, sin las estrellas. Soy esa clase de persona que, mientras camina, mira m\u00e1s al suelo que al frente. Soy esa persona que espera en la parada del bus, porque usar el coche es demasiado arriesgado.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estaba mi olfato y mi carisma ma\u00f1anera persiguiendo la calma de un d\u00eda tranquilo de oficina. Aun no daban las ocho, pero siempre he sido un caso a parte para los horarios. Solo pospongo una vez el despertador, no posponerlo me resultar\u00eda enfermizo, y posponerlo m\u00e1s de una vez va contra mis principios, y tengo unos principios muy consolidados desde 1981. Soy un aut\u00e9ntico se\u00f1or de la puntualidad, lo admito, pero no me gusta presumir de ello. Cuando era ni\u00f1o me asignaron la important\u00edsima tarea de abrir la clase cada ma\u00f1ana. Era el primero en llegar, el primer\u00edsimo. Nadie me ha superado nunca en eso. En todo lo dem\u00e1s s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando mir\u00e9 el reloj de mi mano izquierda me percat\u00e9 de algo inusual; la aguja minutera me suger\u00eda un cambio de rumbo en la ruta, no pod\u00eda permitirme que alguien fichara antes que yo. Todav\u00eda conservaba el premio de puntual del a\u00f1o, por octavo a\u00f1o consecutivo. Hab\u00eda ocurrido algo y ni siquiera me lo cuestion\u00e9, mi prioridad era la meta, llegar, alcanzar el liderazgo una vez m\u00e1s y sentarme en mi puesto de trabajo irrelevante despu\u00e9s de alcanzar la gloria en los minutos m\u00e1s importantes del d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La calle hab\u00eda sido cortada por obras, no lo hab\u00eda previsto. Normalmente soy muy avispado con esto, reviso los avisos del ayuntamiento, las notificaciones gubernamentales cada noche y por si eso fuera poco, llamo cada d\u00eda por tel\u00e9fono a la oficina de fomento que muy amablemente me atienden, aunque con muy poca dulzura, y me informan de cada obra que va a tener lugar. Aquel d\u00eda, no hab\u00eda previsto nada. Aquel d\u00eda, mi ruta hab\u00eda sido interrumpida. Aquel d\u00eda, puedo afirmar que empezaba para mi un infierno que jam\u00e1s hubiera planeado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00edas atr\u00e1s, supe por un chivatazo de una compa\u00f1era que planeaban la demolici\u00f3n de uno de los edificios antiguos del caso hist\u00f3rico. No pude creerla, ni siquiera me pude plantear que fuera cierto de ninguna manera al no haber visto ning\u00fan tipo de se\u00f1al, notificaci\u00f3n, ni haber podido recopilar datos sobre ello con mis fuentes fiables de cada d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed me encontraba, expuesto al miedo, al terror de un d\u00eda derrotado, pero no me daba por vencido. Quise informarme a pesar de agotar algunos segundos m\u00e1s de mi valioso tiempo. Una mujer se acerc\u00f3, llevaba una gorra policial, un uniforme policial y una de esas porras policiales para apalear. Me hac\u00eda se\u00f1as despectivas, como invit\u00e1ndome a abandonar el lugar. Hice caso omiso, me puse muy nervioso, era una agente de la ley. La \u00faltima vez que desobedec\u00ed a un agente acab\u00e9 pag\u00e1ndolo caro. Eran otros tiempos, era otra \u00e9poca, aun no hab\u00eda surgido mi alma emprendedora y sofisticada en la que me convert\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3 a escasos cent\u00edmetros, me mir\u00f3 a los ojos, yo la mir\u00e9 a la gorra. El tiempo era solo una excusa, as\u00ed que hice todo lo posible para contenerlo y comprender ese estado de armon\u00eda en el que me encontraba, rodeado de la niebla matutina, del ruido de los coches, de los \u00e1rboles podados sin v\u00e9rtigo a ser c\u00f3mplices de esta ciudad como unos ciudadanos m\u00e1s, parados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando empez\u00f3 a mover los labios yo solo pod\u00eda pensar en la ola de indicaciones que yo pod\u00eda surfear para colarme y avanzar, para alcanzar mi objetivo, mi \u00fanico y m\u00e1s importante objetivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me dijo muy amable que no pod\u00eda estar all\u00ed. Pero yo solo pod\u00eda mirarle a los ojos, y creo que por eso se inquiet\u00f3, y me repet\u00eda una y otra vez que me fuera, que pod\u00eda pasar por la calle paralela. Pero esa calle no era una opci\u00f3n para m\u00ed. Esa calle era el mal. La calle donde me ofrecen folletos publicitarios los cuales no alcanzo a ver porque van directos a la papelera. Para mi esa calle es muy inc\u00f3moda. El contacto con personas ajenas a mi inter\u00e9s, a las personas, en general, a esas personas que no soy yo con mi mecanismo de incertidumbre hacia los actos que no son los m\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Insist\u00ed. No pod\u00eda quedarme con la duda de saber qu\u00e9 estaba pasando. Pero parec\u00eda algo de car\u00e1cter dram\u00e1tico, como esas historias que salen en un segundo plano en las noticias. Ese tipo de noticias que son tristes, pero tampoco suficientes para aparecer en primera plana. La noticia de que una familia debe abandonar su casa y tiene que intervenir la autoridad, en este caso autoridad con gorra, y alguna autoridad con casco tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, hab\u00eda una familia en ese edificio, el edificio en ruinas que planeaban derribar, pero no iban a hacerlo, es l\u00f3gico que la vida de esas personas merec\u00eda una segunda oportunidad antes de ser vidas derribadas como el edificio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan mis investigaciones, el edificio estuvo all\u00ed durante m\u00e1s de cien a\u00f1os, todo un logro para haber sobrevivido a dos guerras civiles. Pero no entend\u00eda cu\u00e1l era el motivo por el cu\u00e1l esa familia a\u00fan permanec\u00eda all\u00ed arriesgando su salud y su integridad como personas a favor de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La agente me hizo gestos para que desplazara mi mirada a su mirada y dejara de mirar su gorra. El n\u00famero de su uniforme me record\u00f3 r\u00e1pidamente los minutos que pasaban en mi reloj, en este caso el reloj de mi mano derecha, donde nunca miro a menos que sea absolutamente necesario. Ese reloj de la mano derecha indica la hora con una precisi\u00f3n que nadie cree. Es digital, como la mayor\u00eda de las cosas que aun tengo que casa. Y mucho m\u00e1s preciso, por supuesto, que el reloj que llevo en la mano izquierda, ese reloj perteneci\u00f3 a mi abuelo, as\u00ed que adem\u00e1s de regalarme la hora, me regala un bonito recuerdo familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que, tal y como me dijo la mujer vestida de azul marino, el edificio deb\u00eda ser derribado por seguridad, pero se hab\u00eda pospuesto puesto que aun hab\u00eda una familia habitando uno de los pisos. Aquella noche hubo un desprendimiento. Alertaron a las autoridades pertinentes y por lo tanto, aquella ma\u00f1ana, fue fat\u00eddica para m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cinta de pl\u00e1stico que cerraba el paso no solo fue una ir\u00f3nica meta intraspasable, era sin\u00f3nimo de un fin de ciclo. Ya pod\u00eda leer los titulares en los comentarios de todos y cada uno de mis compa\u00f1eros. Pero no era mi culpa, no depend\u00eda de m\u00ed. Si hubiera sido por m\u00ed, aquella cinta habr\u00eda hecho las veces de valla, habr\u00eda cogido carrerilla y habr\u00eda ondeado mi corbata de asteriscos a poco m\u00e1s de un metro de altura para atravesarla. Solo entonces habr\u00eda alcanzado mi gloria poniendo en riesgo mi vida y la de todos los all\u00ed presentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No lo hice, fui fiel a mis principios, me mantuve en mis trece y ya pasaban las menos cuarto, cada inspiraci\u00f3n era una llamada a la esperanza, cada expiraci\u00f3n era un vuelco a la decepci\u00f3n y las horas de entrenamiento y preparaci\u00f3n perdidas. Qu\u00e9 nervios sin todav\u00eda haber probado ni gota de caf\u00e9. Qu\u00e9 nervios por ser otra persona distinta a la que era, pero a veces no queda alternativa. Y no era capaz de echar las culpas a otro elemento que no fuera yo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por si fuera poco, el cord\u00f3n de mi zapato estaba un poco suelto. No estaba desatado, porque eso no tendr\u00eda perd\u00f3n. Pero a veces cuando estoy intranquilo muevo el pie flexionando el tobillo, no es nada grave, solo una man\u00eda absurda que me tranquiliza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuve que agacharme, lo admito. Mis ojos empezaban a brillar inund\u00e1ndose de l\u00e1grimas, pero me mantuve fuerte, aprete los dientes, apret\u00e9 el cord\u00f3n y me puse en pie, de nuevo, sin perder ese atisbo de esperanza todav\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gir\u00e9 la esquina, ya estaba dispuesto a cualquier cosa. Me enfrent\u00e9 a la calle paralela, aquella calle que ten\u00eda sentenciada, una calle sin piedad. Qu\u00e9 agon\u00eda, respirar el aroma a pan tostado de la cafeter\u00eda y utilizar ese pensamiento alegre para el enfrentamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no fue para tanto. Hab\u00edan pasado ya dos a\u00f1os de la \u00faltima vez, quiz\u00e1 algo m\u00e1s, que pis\u00e9 ese tramo de acera. Hab\u00eda un frutero abriendo la persiana, una caja de un frigor\u00edfico apoyada en el contenedor de basura y el ruido de las sillas met\u00e1licas desacopl\u00e1ndose unas de otras por el encargado de otro bar comenzando el d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perd\u00ed los nervios. Me sent\u00eda parecido a la calle de siempre, algo desconcertado, con ese pensamiento impertinente rond\u00e1ndome la cabeza, pero me pudo, debo admitir que me pudo el ansia y el desequilibrio en un momento de debilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fui directo a por la caja. Esa caja que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n en el cubo de basura. Desde que era un ni\u00f1o con apenas idea de lo que quera el tiempo y su importancia no hab\u00eda podido siquiera acercarme a una caja de ese tama\u00f1o. La \u00faltima vez fue m\u00e1gica. Una tentaci\u00f3n que no pude aguantar. Pero tambi\u00e9n tenia una responsabilidad, ante todo una responsabilidad, y era la de llegar a la oficina y coronarme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No lo pens\u00e9, en ese momento me not\u00e9 en los dedos la ni\u00f1ez que llamaba a la puerta. Desvi\u00e9 mi rumbo tan solo unos cent\u00edmetros, me acerqu\u00e9 al cubo de basura, no paraba de mirar hacia los lados. Si quer\u00eda hacerme con esa caja, ten\u00eda que ser justo en ese momento. Lo hice, me apropi\u00e9 de una caja sin nombre y la hice solo m\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed iba yo, feliz con mi caja, envuelto en un d\u00eda de locos, un d\u00eda de los que hay muy pocos. Estaba yo entusiasmado, no s\u00e9 si fueron los acontecimientos que en un momento dado me desconcertaron la idea de ser la persona que me propon\u00eda ser cada ma\u00f1ana y cada noche en mis pensamientos m\u00e1s profundos y reflexivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy esa persona que emite soniditos extra\u00f1os mientras espera en la maquina del caf\u00e9. Soy ese tipo con las manos en los bolsillos de la chaqueta y que masajea los granos de arena todav\u00eda acumulados desde el verano pasado. Aquel d\u00eda que promet\u00edan lluvia de estrellas y solo hubo lluvia, sin las estrellas. 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