{"id":35,"date":"2020-03-27T18:28:04","date_gmt":"2020-03-27T18:28:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/?p=35"},"modified":"2020-03-27T18:28:50","modified_gmt":"2020-03-27T18:28:50","slug":"carta-al-madrugar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/cartas\/carta-al-madrugar\/","title":{"rendered":"Carta al madrugar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Con pies de plomo visten los ojos que no quieren volverte a ver y se resisten las promesas de cinco minutos m\u00e1s sobre la mesa y vuelca entre las trampas del deseo un pensamiento remordido que obliga al sue\u00f1o a no ser sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veinte pasos me separan, y no hay temperatura m\u00e1s adecuada que la despegada de mi cuerpo arrancada por tu llamada. No entro en raz\u00f3n, y no puedo olvidarte m\u00e1s de un instante hasta que vuelva en s\u00ed la desaz\u00f3n al calor, al reloj con pausa, al vivir con calma, con el alma que clama la cama y se extingue en la llama que incita a no despertarla.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya estoy en el mundo, y ahora me siento agradecido de tenerte presente, ahora que respiro el aire nuevo en la ma\u00f1ana, el sonido crudo del movimiento y el ascender lentamente de la niebla en mi mirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Te admiro en esa luz que encuentra su lugar en la persiana y escribe los primeros reflejos de mis memorias. Lejos de la cobard\u00eda que reclama la ausencia de tu llamada, te insto a que me acompa\u00f1es siempre, con delicadeza, sin artefactos, sin destaparme primero el pie izquierdo. Y componiendo mi mundo con las primeras notas que enlazan a tantas otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dame siempre una raz\u00f3n para escucharte, encuentra cada d\u00eda la forma armoniosa de encender las luces de mi vida, no me abandones a mi suerte a despertar derrotado en el cenit de esta estrella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buenos d\u00edas!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con pies de plomo visten los ojos que no quieren volverte a ver y se resisten las promesas de cinco minutos m\u00e1s sobre la mesa y vuelca entre las trampas del deseo un pensamiento remordido que obliga al sue\u00f1o a no ser sue\u00f1o. Veinte pasos me separan, y no hay temperatura m\u00e1s adecuada que la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-35","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cartas","no-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37,"href":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35\/revisions\/37"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.danielguillamon.com\/solotexto\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}