Cuando Paula me llamó interesada en regalarle una sesión de fotos a Pablo no imaginaba cómo sería aquella tarde. En una sesión de fotos de pareja lo bonito solo acaba de empezar, improvisamos, porque en la improvisación es cuando nacen esos instantes espontaneos llenos de amor.

Nunca hago fotos a modelos, todo es mucho más sencillo, no hay que posar, no hay que saber nada de nada, solo que hay disfrutar de tu pareja. Recorrimos un bosque, y más tarde la playa, a la orilla del mar siempre hay bonitas fotos unidos de la mano, y sentados sobre unas rocas, y riendo de verguenza, y esos momentos que no se olvidan porque quedan guardados en esta sesión de fotos con esa persona que significa tanto para ti.